El dolmen del Portillo
de Eneriz pertenece al periodo Neolítico y posee una
galería de enterramiento dividida en dos cámaras.
El dolmen de La Mina
corresponde con el mismo periodo y la factura del mismo es similar,
destacando la forma oval que presentan sus dos cámaras.
Son monumentos megalíticos de gran envergadura, que contrastan
con el pobre ajuar funerario que se ha encontrado en ellos.
De fechas más tardías
posee la villa un poblado de la Edad del Hierro, denominado
de El Dorre y primitivos asentamientos de época
romana como el de Artadia y sobre todo, sobre el que se asienta
en la actualidad la villa.
En la cima de su poblado se
alberga el Cerco, que corresponde con una de
los más relevantes núcleos defensivos medievales
de Navarra. El conjunto del Cerco es un impresionante recinto
amurallado del siglo XIII, flanqueado actualmente por nueve
torres defensivas y cuyo núcleo arquitectónico
más importante corresponde a la parroquia de San Saturnino
explicada en el apartado de arquitectura religiosa. Estas torres
al igual que la muralla, están construidas en sillería
y coronadas por almenas. Al perímetro amurallado, solamente
se podía acceder desde varias puertas medievales situadas
en el mismo.
La
Iglesia de San Saturnino del Cerco: se comenzó
a construir en la primera mitad del siglo XIII, dentro de la
tipología de un templo gótico. De formas muy sencillas,
el templo aúna las características de funcionalidad
con las propias del culto. Presenta el aspecto de una iglesia-fortaleza,
según el modelo francés de finales del siglo XIII
y principios del XIV. La estructura constructiva interna del
templo, consta de una sola nave de gran envergadura dividida
en cinco tramos menores que concluyen en la forma de pentágono
de la cabecera. La altura de la nave se consigue a través
de bóvedas de crucería, cuyo peso es soportado
por los capiteles poligonales de las columnas, que parten de
pedestales también de forma poligonal. En los laterales
de la nave central se alojan molduras de arcos apuntados decorados
con baquetones, que nacen de capiteles sin motivo decorativo
alguno. En la zona de los pies de la iglesia se ubica el coro,
cuyas obras se ejecutaron en los últimos años
del mismo siglo XIII. El coro es soportado por un gran arco
rebajado que surge de sendos pilares desde donde arranca también
la crucería del sotocoro.
El resultado externo del templo
presenta un gran conjunto gótico, en el que todavía
destacan grandes muros de sillería de aspecto poco estilizado
si se compara con obras góticas más tardías.
En la zona
de los pies de la parroquia de encuentra ubicada la fachada
principal que mantiene como elemento central una portada gótica
del último tercio del siglo XIII. La estructura de la
misma, está formada por un arco apuntado, jalonado por
doce arquivoltas con numerosos motivos decorativos. Las arquivoltas
son soportadas por baquetones poligonales que descansan también,
sobre unas columnillas de fuste plano.
La
Parroquia de San Pedro: Se trata de una iglesia cuya
construcción se realizó de forma paralela a la
parroquia de San Saturnino. Por lo tanto, nos encontramos ante
un ejemplar gótico del siglo XIII. Originalmente la parroquia
se dividía en tres naves, siendo la central de mayor
altura, aunque el resultado interno que hoy presentan las naves,
se inspira en el modelo de una reforma neoclásica efectuada
en 1862. De esta forma, los motivos más interesantes
de la primitiva construcción de edificio se aprecian
en el exterior del mismo.
Destaca
en la fachada principal situada a los pies del templo, una portada
correspondiente a la factura inicial del edificio en el siglo
XIII. Se trata de un pórtico gótico en forma de
arco apuntado, decorado con cuatro arquivoltas baquetonadas
que descansan sobre capiteles y columnillas de fuste liso. Aparecen
en el tímpano de la portada, un escudo decorativo de
influencia francesa, flanqueado por motivos iconográficos
de connotaciones zoomorfas. Del mismo periodo, en la zona del
Evangelio se encuentra ubicada otra portada correspondiente
al mismo periodo, pero que guarda muy pocos elementos originales
ya que ha sufrido continuas restauraciones. Como elementos ornamentales
y pertenecientes al ajuar parroquial, destaca en la zona del
Presbiterio el Retablo Mayor.
Nuestra
Señora de Jerusalén: Se trata de un templo
construido en la primera mitad del siglo XVIII, en pleno periodo
barroco, sobre la iglesia románica de Santa María,
que fue demolida para tal efecto al presentar un estado ruinoso.
La basílica actual se comenzó a construir en concreto
en el año de 1709, dotándose a la misma de una
sola nave dividida en cinco tramos bajo bóvedas de medio
cañón. Los muros internos no son registrados a
través de columnas, sino por medio de pilastras características
del periodo barroco. Al final de la nave se presenta la cabecera
de forma recta y en la zona de los pies se alza el coro por
medio de un gran arco de orden rebajado. El crucero esta cubierto
por medio de bóveda de media naranja sobre pechinas.