Parroquia de San Pedro:
Se edificó a principios del siglo XIX, siguiendo patrones
estilísticos inspirados en el lenguaje del Barroco. Los
gastos de la construcción del templo y de la casa parroquial
anexa, corrieron enteramente a cargo de la familia Barbería.
A pesar del reducido tamaño
del templo, tiene una planta algo compleja, que desorienta en
un primer momento a quien la observa con detenimiento y ojo
crítico. La iglesia propiamente dicha tiene planta de
cruz latina, con una única nave, dividida en dos tramos,
transepto marcado en planta y cabecera terminada en testero
recto. A este esquema simple se añaden toda una serie
de dependencias, como la casa parroquial que se adosa a los
pies, y que constituye el volumen más llamativo del conjunto.
Al lado del Evangelio se adosa una capilla bautismal de planta
rectangular, cuyo acceso se abre en el segundo tramo de la nave.
Por el lado de la Epístola, de manera simétrica,
se adosa un pórtico con dos arcos de medio punto sobre
grueso pilar central, el primero de los cuales apea los empujes
de la torre, que se levanta encima. La sacristía se adosa
a la cabecera por el mismo lado, y es de planta cuadrada.
Se cubre este templo mediante
bóvedas de lunetos de raigambre barroca, que afectan
a los dos tramos de la nave principal y a la cabecera, con arcos
fajones de medio punto que apean sobre una cornisa moldurada
que recorre a media altura todo el perímetro mural de
la iglesia. Los brazos del transepto de cubren con sendos tramos
de cañón, mientras que el crucero propiamente
dicho recibe una cúpula sobre pechinas.
El retablo mayor, que preside
el interior del templo, va dedicado a San Pedro, y es barroco
de la segunda mitad del siglo XVII. Su traza comprende banco,
un cuerpo con tres calles, y ático entre aletones rematado
con una cartela con cabeza de querubín. Se organiza mediante
pilastras y columnas salomónicas de orden compuesto.
Las tres hornacinas del cuerpo central albergan, respectivamente,
un San Miguel renacentista del XVI, la imagen titular de San
Pedro, ataviado como pontífice y sedente, de la misma
época, y un San Francisco Javier del XVIII. En el ático,
un Calvario también barroco y del XVIII.
El retablo de la Virgen del
Rosario se encuentra en el brazo norte del transepto, y puede
datarse como del siglo XVII, de estilo barroco. Consta de banco,
un único cuerpo con hornacina y ático. Se articula
mediante dos columnas salomónicas de capitel compuesto.
La talla titular es barroca del siglo XVIII. En el ático,
una talla de San Ramón Nonato, del siglo XVII y también
barroca.
En el brazo meridional del transepto
encontramos el retablo de la Dolorosa, de la misma época
que el arriba descrito, y que además presenta idéntico
diseño. La imagen titular es moderna, pero en el ático
hay una talla de San José con el Niño barroca
del siglo XVIII.
Joseba ASIRON SAEZ