La
parroquia de Santa Cecilia es una construcción
levantada primitivamente en el siglo XIII y que en los primeros
años del siglo XVII sufrió una reforma gótico
renacentista. Se aprovecharon el espacio y parte de los muros
primigenios, de probable estilo románico tardío
con influencias cistercienses, del tipo de las parroquias de
Ugar y de Azcona. Así, han perdurado los pilastrones
del último tramo y los arcos fajones que sostenían
la cubierta, de bóveda de cañón apuntado.
En su estado actual
presenta nave rectangular de cuatro tramos, crucero formado
por dos capillas rectangulares y cabecera poligonal. En el siglo
XVII, el autor de la reforma Francisco de Igoa cubre el crucero
con una bóveda de terceletes con ligaduras, mientras
que para la zona de la cabecera se dispone una bóveda
gallonada. Externamente conserva abundantes restos de sillería
medieval. En la zona de los pies se conserva parte de la estructura
medieval. Destaca la escasez de vanos del conjunto y la doble
cornisa en forma de moldura, que recorre toda la superficie
anterior al tejado. En el siglo XVII se culmina la fábrica
externa, por medio del remate del cuerpo de campanas de forma
cúbica, compuesto por un doble arco de medio punto.
El retablo mayor
es una pieza de estilo romanista, atribuida a Martín
de Morgota y labrado en torno a 1570. Presenta traza en artesa
con banco reducido, triple cuerpo de tres calles y dos entrecalles,
que se articulan mediante sucesión de columnas de fuste
estriado y capiteles de orden jónico, corintio y compuesto.
Los motivos iconográficos son escenas de la Pasión,
apóstoles y santos y, en el banco, la Natividad, la Visitación
y los evangelistas. Desde el punto de vista estilístico,
las anatomías excesivas denotan el primer romanismo,
con un plegado -no obstante- expresivista.
Completan el repertorio
retablístico de la parroquia dos piezas del siglo XVIII
dedicadas a la Virgen de la Inmaculada y al Corazón de
Jesús. En las dependencias de la sacristía se
guardan varias imágenes en bulto del siglo XVII y una
buena colección de orfebrería. Destacan un cáliz
de plata del siglo XVII y una cruz procesional del mismo siglo,
también de plata.
Fernando GARCÍA
NIETO