La
parroquia de San Andrés es una construcción
medieval con muros recrecidos y cubiertas del siglo XVII. Está
documentado que en 1611 se produjo un incendio en la casa abacial
que se propagó hasta la iglesia destruyendo su techumbre
y la torre. Su planta es de una nave rectangular de tres tramos
con cabecera recta a la que se adosa la sacristía que
se presenta como una sencilla dependencia de planta rectangular
cubierta por techumbre plana. Los muros aparecen enlucidos y
se ilumina todo el interior por dos ventanales de forma apuntada
en el muro de la Epístola abiertas en épocas posteriores.
Al exterior
se contemplan unos muros de buena sillería jalonados
por potentes contrafuertes a lo largo de los laterales marcando
tramos y otros en la cabecera y hastial. Es interesante observar
la presencia, en el nivel de las ventanas, de los primitivos
modillones románicos, a partir de los cuales se recrece
el edificio tras el incendio arriba mencionado. Bajo un moderno
pórtico de madera del lado de la Epístola se cobija
una sencilla portada románica de dos arquivoltas de sección
cuadrada sobre pies derechos y una moldura lisa a la altura
de la línea de imposta. A su lado, también en
el lado de la Epístola se encuentra adosada una construcción
con función de capilla bautismal.
Su torre
es moderna; consta de un pequeño cuerpo con vanos apuntados
para las campanas y un remate piramidal apuntado.
Ya en el
interior de la parroquia encontramos la pila bautismal, de época
románica, con basa circular, fuste cilíndrico
y taza semiesférica decorada con arcos de medio punto.
Se localiza otra pila benditera junto a la escalera del coro.
Está decorada con dientes de sierra en la parte superior
y recuadros con trazos en zigzag entre esta franja y otra inferior
con dos filas de arquillos.
En
el presbiterio se localiza el retablo mayor, obra barroca de
hacia 1700 pero desfigurada por la policromía neoclásica
y por lo depurado de sus ornamentos. Se estructura en dos cuerpos
distribuidos en tres calles, siendo la calle central la de más
tamaño, y un ático entre aletones de follajes.
Entre las tallas conservadas, en su mayoría modernas,
se encuentran un San Pablo con cabeza barbada de estilo miguelangelesco,
San Pedro y un calvario en el ático, las tres de estilo
romanista. El titular es de canon más corto con cabeza
grande y expresiva, seguramente de una época anterior
a las anteriores.
Carmina
RIUS SALETA