El término
municipal de Arantza limita al norte con Lesaka, al este con
Igantzi y Sunbilla, al sur con Ituren y Zubieta y al oeste
con Goizueta. Está situada en la pendiente vertiente
norte del monte Ekaitza y sobre la regata de Arrata, afluente
del río Bidasoa.
Arantza forma parte
de la comarca de Bortziriak/Cinco Villas. Como su mismo nombre
indica ("bortz" es "cinco" en el euskara
de la comarca e "iri" es "villa o pueblo")
está formado por cinco pueblos: Etxalar, Bera, Lesaka,
Igantzi y Arantza.
A Arantza se accede
por una carretera estrecha que parte de Berrizaun en la vía
Pamplona-Irun, y serpentea, rodeada de una impresionante masa
forestal, para acabar en el pueblo. Está a 75 km de
Pamplona, a 50 km de San Sebastián, a 30 km de Irún
y a 60 km de Baiona.
Arantza
es uno de los pueblos más escondidos y montañosos
de la comarca de Bortziriak/Cinco Villlas. Los montes que
la bordean son los siguientes: Unanua (650 metros) al Norte;
Apaola (681 metros) y Mendieder (1.074 metros) al Este; Ekaitza
(1.034 metros) y Artikutza (1.042 metros) al Sur; y Araña
(1.037 metros), Bentzuntza (912 metros) e Izu (828 metros)
al Oeste.
En
Arantza el 54 % del territorio es bosque, de hayas principalmente,
aunque también robles, castaños y pinos de repoblación.
El resto está formado por helechales y prados verdes.
En la muga entre
Arantza e Igantzi, y junto a San Juan Xar, tenemos el único
bosque de carpes (carpinus betulus) de toda la península
donde crece de forma natural. Es testigo o reliquia de los
bosques de antaño y extendido por toda Europa. El entorno
está protegido como Reserva Natural.
Historia
En Arantza los primeros restos humanos datan de hace unos
4.000 años. Aquellos humanos, en un principio cazadores
y recolectores de frutos, iniciaron un proceso de domesticación
animal, creando rebaños de ovejas y cabras. Quedan
restos de sus enterramientos:
dólmenes, tumbas construídas con losas donde
se enterraba en cuerpo entero; y cromlechs, círculos
de piedras hincadas en cuyo centro se colocaba una vasija
con las cenizas. Junto al cuerpo o cenizas del difunto se
enterraban objetos (colgantes, puntas de flecha, etc) que
resultarían de ayuda en la otra vida en la que creían.
Arantza surgió
en el siglo XIII bajo la monarquía navarra. En la Edad
Media se construyen las primeras ferrerías, fuera del
núcleo y junto al río, dando nombre a algunas
de las casas mas antiguas de Arantza: Aranibar, Ola e Ibarrola
(del euskera "ola": ferrería). Junto al oficio
del ferrón, comenzó a cobrar importancia un
trabajo que después tendría gran repercusión
en sus habitantes: los leñadores de carbón vegetal.
En el siglo XVII
se introduce el cultivo del maíz llegado de América
y, junto a él, la técnica de la cal viva para
abonar los campos. El maíz, en forma de torta o "talo",
ha sido hasta hace muy poco, junto al queso y otros lácteos,
el alimento básico de sus habitantes.
A
comienzos del siglo XIX funcionaba una ferrería. El
carbón que se elaboraba en sus montes se empleaba en
las fábricas de hierro que se encontraban en los pueblos
inmediatos. También había 3 molinos (uno de
ellos para trigo y los otros dos para maíz).
Si
desea incorporar información, o mandarnos alguna
fotografía de este pueblo, puede escribirnos al
correo electrónico
informacion@hispaniarural.com