Parroquia
de San Sebastián. Ubicada en la zona más
alta de la localidad, es una sencilla construcción del
siglo XVI, de planta rectangular con una nave dividida en dos
tramos cuadrados que se prolongan hasta la cabecera recta. La
cubierta de la nave se resuelve en el siglo XVI mediante bóveda
de terceletes con ligaduras sustentadas por ménsulas. En
la cabecera se sustituyó la cubierta original por una bóveda
de arista barroca. Externamente es una sobria construcción
horizontal, en la que sobresale una pequeña torre campanario
de finales del siglo XVIII. Presenta muros enlucidos y sillería
reforzando las esquinas.
En
el interior destaca el Retablo mayor. De estilo manierista,
data de mediados del siglo XVII, siendo obra del entallador
estellés Martín de Aguirre. Está articulado
por un cuerpo de tres calles divididas mediante sucesión
de columnas de fuste entorchado. Pila bautismal gallonada del
siglo XVI. En la sacristía se guarda una colección
de orfebrería.
Ermita
de San Martín. Construcción rural en
sillarejo de planta rectangular con cubierta a dos aguas sobre
vigas de madera. Alberga un retablo del titular con elementos
de los siglos XVII y XVIII. Benditera barroca de cerámica
con ornamentación vegetal.
A
la salida de la población al camino de la sierra se ubica
un magnífico crucero plateresco fechado
en 1559, bajo templete abierto de planta triangular y cubierto
por bóveda de nervios mixtilíneos. Concebida como
cruz procesional, es notable la representación de la
Virgen con el Niño del reverso del Cristo, así
como el nudo, con magníficos altorrelieves de los evangelistas
y de San Pedro y San Pablo bajo hornacinas rematadas por veneras
invertidas y separadas por pilastras cajeadas.
Fernando GARCÍA
NIETO