Se
conoce la existencia de dos ermitas en el término de
Antxoritz, la de Santa Bárbara y la de Santa Fe de las
que únicamente quedan rastros en la toponimia.
La iglesia parroquial está dedicada al
culto de la Inmaculada. Su origen se remonta al medievo, época
a la que se remite la estructura, el arranque fajón del
coro y la torre. En el siglo XVIII se modifica la cubierta.
Presenta planta rectangular, sin tramos diferenciados, incluyendo
cabecera recta. El coro es una sencilla estructura de madera
y la planta cuadrada de la sacristía, tasada en 1718,
se adosa a la cabecera por el lado de la Epístola. En
el exterior se constata un fuerte desnivel entre la torre y
la nave que se separan por un contrafuerte, debido a las obras
realizadas en la cubierta y en la sacristía. La puerta
se abre en el lado de la Epístola como un sencillo medio
punto con un rústico tejado, como protección.
La torre de sillar con forma prismática se eleva a los
pies.
En el sotocoro se ubica la pila bautismal que
consta de fuste cúbico reticulado en dos de sus caras
y decoradas con decoración vegetal y estrellas en las
otras dos. La taza semiesférica se decora con boceles
verticales unidos por líneas en zig-zag y un doble friso
en el que se labran distintos motivos: rueda solares, espinas
de pez, aspas, estrellas, estrías verticales y tres representaciones
de animales que figuran una serpiente entre lagartos. En esta
misma sala cuelga un Crucificado del siglo XVII.
El retablo mayor dedicado a la Inmaculada, fechado
en la primera mitad del siglo XVII, es de traza manierista.
Presenta banco con cuatro ménsulas con decoración
geométrica donde apoyan las columnas que dividen el cuerpo
en tres calles. El ático es de una calle flanqueada por
machones y aletones. El retablo presenta varias pinturas contemporáneas
del mismo. En el banco aparecen los bustos de la Virgen y San
Juan, en el cuerpo los de Santa Lucía y Santa Águeda
y en el ático Cristo Salvador. Posterior al retablo es
la única talla que presenta a la Inmaculada con paños
muy dinámicos y hermosa policromía dieciochesca
con un estilo muy barroco. Esta escultura, pos su estilo, se
relaciona con otra de San José con el Niño con
abundante policromía dorada. Por último se conserva
también aquí un sagrario de piedra del siglo XVI
formado por doble arco rebajado y decoración vegetal.
Carmina RIUS SALETA