La Iglesia de San Fausto de Ancín, de estilo gótico-renacentista,
fue construida en el siglo XVI y posteriormente, en el XVIII,
fueron reformadas sus cubiertas y sacristía. Presenta
nave única de cuatro tramos cubierta por cañón
con lunetos, cabecera cuadrangular bajo bóveda estrellada
y coro a los pies. En el exterior, los muros están enlucidos,
y una puerta apuntada protegida por un pórtico barroco
sirve de acceso a la iglesia. Entre el pórtico y los
pies del templo se levanta la torre.
El retablo
mayor, neogótico, sustituye a uno anterior romanista,
obra del estellés Juan de Troas. En él destacan
la talla romanista de San Fausto, en posición sedente,
realizada a finales del XVI, y la pequeña talla de la
Virgen del Rosario. Encontramos también en el interior
de la iglesia una pila bautismal de piedra, de la época
medieval, recorrida por leves estrías.
Al tender
la vía férrea Estella-Vitoria, en el siglo XX,
se levantó en Ancín la ermita de San Román,
de estilo moderno. Pequeña y cuadrada, esta ermita sustituye
a una anterior arruinada y alberga en su interior una imagen
de la Virgen del Carmen y un cuadro de San Román.
Junto a
la ermita se levanta la estación de ferrocarril, construida
al mismo tiempo que la vía y que, tras haber sido rehabilitada,
se utiliza como casa consistorial. Era ésta una estación
de segunda categoría con torre cuadrada. En la planta
baja tenía almacén, oficinas y taquillas y en
las dos plantas superiores, cuatro viviendas. La estación
fue construida en 1925 por Tomás Urbina, y levantarla
costó 58.842 pesetas.
Las locomotoras
eléctricas que pasaban por Ancín se beneficiaban
de la energía generada en la subestación eléctrica
de Burba, la primera de las tres existentes en el tramo Estella
– Vitoria. La subestación, construida por Javier
Celaya en 1928 y con un coste de 52.227 pesetas, enlazaba con
la central hidroeléctrica de Artavia, que utilizaba un
salto en el río Urederra. En Ancín se levanta
también la Torre del Agua, construida en piedra labrada,
con planta cuadrada, 12 metros de altura y capacidad para almacenar
más de 2.000 litros de agua. Una motobomba subía
a la torre agua desde un pozo, y con ella se refrigeraban los
rectificadores eléctricos de la estación. Obra
de Ángel Ochoa, la torre se levantó en 1928 y
costó 7.772 pesetas.
En el término
de Ancín encontramos también un puente de 1870
con cuatro arcos de mampostería de piedra, ampliado más
tarde con vigas de hormigón. Sin separarnos del río,
en la casa del molino, un escudo heráldico del siglo
XVIII con la leyenda “es de los Maeztu”