Arquitectura
civil: El Museo Oteiza Museoa alberga la colección
personal del reconocido escultor y artista integral (Orio,1908-San
Sebastián, 2003), compuesta por 1.650 esculturas, 2.000
piezas de su laboratorio experimental, además de una
extensa presencia de dibujos y collages.
El Museo
se encuentra situado en el entorno rural de la localidad Navarra
de Alzuza, a 9 kilómetros de Pamplona y expone una selección
representativa de la obra del artista, uno de los creadores
más significativos de la escultura del siglo XX.
El
Museo Oteiza es obra del arquitecto Francisco Javier Sáenz
de Oiza, que ha proyectado un gran cubo de hormigón rojizo,
que acoge la colección del escultor e integra la vivienda
ocupada por Jorge Oteiza durante dos décadas. Este edificio
singular ha sido específicamente creado para acoger las
investigaciones experimentales de Oteiza y la significación
espiritual y metafísica de su creación. Su ejecución
representa el reencuentro definitivo del legado de Jorge Oteiza
con el testimonio último de Sáenz de Oiza, dos
autores fundamentales en la evolución de la escultura
y la arquitectura contemporáneas, amigos y colaboradores
en diversos proyectos desde su trabajo conjunto en la Basílica
de Arantzazu en 1950.
Arquitectura
religiosa: Tuvo
ermitas, desaparecidas, dedicadas a San Pedro, algo alejada;
a Santiago y la de Nuestra Señora de los Remedios, cuya
imagen titular se conservó en la iglesia parroquial hasta
que desapareció en el año 1972, aunque se conserva
una copia.
El
edificio más antiguo de esta localidad es la
iglesia de San Esteban. Aunque sus orígenes
se remontan a una época medieval, el edificio cuenta
con reformas artísticas propias de la época barroca.
Exteriormente los muros de San Esteban de Alzuza están
construidos de sillares rectangulares bastante uniformes, que
se conservan junto con la torre y la puerta desde el medievo.
La entrada románica deja paso al segundo tramo de la
nave, donde está ubicado el retablo mayor de comienzos
del XVIII.
Al
exterior, la parroquia se muestra como un bloque rectangular
de sillar con algunas zonas de sillarejo reforzado por contrafuerte.
La puerta, cobijada por un nichal rebajado, pertenece a un estilo
románico tardío y se abre con un arco de medio
punto con tres arquivoltas de sección rectangular sobre
pies derechos con imposta lisa al segundo tramo de la nave por
el lado de la Epístola. La torre, con un cuerpo prismático
para las campanas, se levanta a los pies de la nave. En la parte
delantera se extiende una lonja con arcada de medio punto con
grandes dovelas que sigue una tipología propia del siglo
XVI.
El retablo
mayor, sin policromar, de estilo barroco y fechado a comienzos
del siglo XVIII, preside la cabecera. Este retablo aprovecha
un sagrario de traza romanista y policromía original
del último tercio del siglo XVI y que presenta las figuras
de San Pedro, Cristo Resucitado y San Pablo. A la misma época
del retablo pertenecen las esculturas de San Pedro, San Esteban,
Santa Bárbara y el Crucificado.
Un sagrario
de piedra del siglo XVI se empotra en el muro junto al retablo
mayor. En la sacristía se conserva una cajonera barroca
de tosca decoración.
Carmina
RIUS SALETA