El
pueblo de Abaurrea Alta/Abaurregeina forma parte del Valle de
Aezkoa (Navarra) y está integrado en la geografía
del Prepirineo Occidental.Pertenece a la Merindad de Sangüesa,
la más extensa de la comunidad Foral.
Se rige por Ayuntamiento propio y regula su riqueza a través
del mismo. La riqueza común a los pueblos que integran
el Valle (Monte de Irati, Pastos, etc.), la administración
y gestión de la misma corresponde a la Junta del Valle
de Aezkoa.
El Rey Tebaldo I, en abril de 1237, crea un poblado en "el
puio sobre Abaurrea", entre los terminos de "Euiurrea"
(Abaurrea Baja/Abaurrepea) y "Sarasas" (Salazar),
otorgando fueros a los moradores. Cartulario real (III, p.274).
Entre varias hipótesis la interpretación más
aceptada es que esta nueva población ubicada en una zona
ocupada por las bordas de Abaurrepea dió lugar a la actual
población de Abaurrea Alta /Abaurregaina.
Desde
su fundación hasta los tiempos modernos ha presentado
una economía de subsistencia basada en la agricultura-ganaderia
y en menor medida en labores artesanales desde la madera, con
fabricación de peines, cucharas y tenedores de boj, así
como telares de paño para vestido de los vecinos.
Como
personaje de relieve en la edad media citar al "Abad de
Abaurrea" que en el año 1266 desempeñaba
el cargo de merino/realizador o recaudador de los derechos del
rey en las Tierras de Ultrapuertos, Cisa, Ostabat, Yoldi, Armendárizy
Baigorri así como la administración de los Molinos
del Rey en Roncesvalles.
Con
el descubrimiento de la cueva de Zatoya/Zatoia (Yacimiento arqueológico
prehistórico) en los años treinta, se ha podido
conocer a través de los hallazgos extraidos e investigados
por Don Ignacio Barandiarán y Doña Ana Cava (profesores
de prehistoria de la Universidad del País Vasco) con
subvención del Gobierno de Navarra (Institución
Principe de Viana) y Ministerio de Cultura, que esta cueva fué
refugio durante siete milenios , de grupo de cazadores que se
acercaban a la zona durante el verano. A través de los
restos se ha podido comprobar que en el año 9000 a.C.
los bisontes y renos poblaban esta zona coincidiendo con el
gran cambio climático que se produjo en esta época
de la última etapa glaciar a la climatología actual.
Se
hallaron restos de cerámicas correspondientes al 4000
a.C. y armas utilizadas para cazar, como flechas con punta de
piedra. En la actualidad esta cueva se encuentra cerrada por
el interés arqueológico que alberga y porque no
hay un planteamiento firme de utilización y explotación
turística.